17 febrero 2010

Testimonio de la maestra Rocio

EBI: LEÓN, GUANAJUATO
NOMBRE: ROCIO ARACELI PEREZ ALVAREZ
EDAD: 20 AÑOS
TIEMPO DE MAESTRA: 4 AÑOS 2 MESES
festival of flowers
Antes de yo ser maestra de la Escuelita no solía convivir mucho con los niños pues siempre los sub-estimaba y creía que de ellos no tenía mucho que aprender creía que la edad era la que daba la madurez y experiencia para vencer las situaciones difíciles.

Pero cuando comencé a conocer de Dios y fui llamada para ser maestra de la escuelita mi manera de ver las cosas cambio, empecé a convivir más con los niños y comencé a ver para las necesidades de ellos y fue así que entendí que ellos no son menos que las personas adultas, entendí que de ellos podemos aprender más de lo que podemos imaginar, por eso me gusta estar en la Escuelita porque a cada día que pasa aprendo algo nuevo con ellos cuando me hacen alguna pregunta o me platican su situación, también me gusta mucho orar, cantar y jugar con ellos y sobre todo enseñarles sobre la Palabra de Dios.

Ahora sé que la fe de ellos es pura y por eso tenemos una gran bendición en nuestras manos que es cuidar de ellos, del futuro de la obra de Dios para que sea grande y bueno.
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4 comments:

Anónimo dijo...

hola soy tia de la hermosa Colombia esta muy lindo todo, Dios va seguir bendiciendo un abrazo para todas las tias lindas de Mexico Colombiam tias en la FE abrazos tia mel

EBI Mexico dijo...

Las tias de Mexico les mandamos tambien abrazos. Y gracias por hacer parte de nuestro espacio!

Que Dios las bendiga igualmente!

Paola dijo...

MOSTRAR LOS TESTIMONIOS DE CADA MAESTRA HARA CRECER NUESTRA FE, Y GANAS DE SEGUIR ADELANTE, GRACIAS POR TOMARNOS EN CUENTA Y DARNOS ESPACIO PARA CONOCERNOS Y APRENDER UNAS DE OTRAS.
SALUDOS A TODAS Y QUE EL SEÑOR LAS BENDIGA EN SU MINISTERIO.

LIZY dijo...

Gracias por hacer presentes a las tías en el blog, es muy alentador. Este testimonio confirma como Dios cambio nuestras vidas cuando fuimos llamadas a ser maestras, ha hecho maravillas con nosotras; fortaleciendo nuestra Fe en cada pequeño que da frutos. Gran recompensa, es la mayor felicidad, ver los niños glorificando a Dios con sus vidas. Dios les bendiga tías.