22 mayo 2010

Unidad 4: Amando a mi projimo

Julia era una niña linda y obediente. Ella sacaba buenas notas en los exámenes y siempre era elogiada por los profesores en la escuela. A Julia le gustaba jugar, bailar y nadar pero la cosa que más le gustaba hacer era invitar algunas de sus amiguitas a visitar la EBI, donde siempre iba con su mamá. En la EBI le gustaba oír las historias que la tía contaba, hacía las actividades con mucho esmero y era muy atenta en memorizar los versículos de la semana. Una de sus compañeritas de escuela llamada Rita, le tenía envidia y siempre aprovechaba alguna oportunidad para perjudicarla. Qué situación tan fea, ¿no es así niños? Un día, durante la clase, Rita arrojó una bola de papel al tablero y le dijo a la profesora que Julia era quien lo había hecho, sin embargo la profesora sabía que Julia no actuaría de esa manera, además de eso, todos los demás compañeros vieron el momento en que Rita lanzó la bola de papel al tablero, y todos a una sola voz, defendieron a Julia. Ah niños! Ahí no había nada que hacer, Rita tuvo que confesar lo que había hecho. 

Al día siguiente cuando sonó la campana del descanso, todos se reunieron en el patio de la escuela para comer y conversar, sin embrago, Rita se hizo sola, triste allá en el rincón. Los niños querían saber que le estaba pasando, pero nadie se atrevía a acercársele temiendo ser maltratados por ella. Julia sin embargo, cogió su lonchera y fue hasta donde estaba Rita y le preguntó: ¿Porqué estas tan triste? Y Rita le respondió: Se me olvidó la lonchera en casa y tengo hambre. Ah, ¿es eso? Tengo aquí onces suficientes para las dos y las voy a dividir contigo. Rita miró a Julia sin entender, pero aceptó las onces. Los otros niños también se quedaron admirados en ver a Julia ayudando a una persona que tanto la perjudicó. Entonces, Julia aprovechó la oportunidad de hablar lo que aprendió en la EBI al respecto del amor al prójimo. Ella les contó a sus amiguitos que el Señor Jesús enseña que debemos ser bondadosos con todas las personas y amar a todos. Después de oírlo todo, Rita le ofreció disculpas a Julia y comenzó a participar de las clases en la EBI junto con ella.
Reactions: