02 noviembre 2010

Para meditar...

Este es un e-mail que la responsable por el trabajo de la EBI en Brasil recibió de una educadora:

Hola D. Margaret, hoy soy educadora de la EBI, quiero contar una experiencia que tuve antes de hacer parte de la EBI, acostumbraba a “criticar” mucho el trabajo, yo era el tipo de obrera que hacia todo en la iglesia, pero siempre me daba cuenta que hacía falta algo, me esforzaba de todas las maneras para encontrar que hacía falta. 

Una vez paré y me quedé pensando y analizando y descubrí que faltaba más espiritualidad en mi y que no bastaba ser nacida de Dios, yo tenía que convertirme en un referencia. Entonces empecé a observar el trabajo de las educadoras en mi iglesia, vi una grande diferencia entre ellas y yo, me arrepentí de todas las veces que critique el trabajo y decidí hacer parte de ese grupo que con la manera cariñosa de ser, ganan las almas de los niños y forman verdaderos siervos de Dios.

Hoy no me imagino lejos de la EBI, pues obtuve en algunos meses lo que no había conseguido en años, el verdadero amor por las almas de los niños de los adultos….sea la misión que sea, quiero siempre estar a la disposición de Dios y de la obra. 

UN FUERTE ABRAZO Y QUEDESE CON DIOS.

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