30 julio 2011

Historia: Desobediencia de Jonás


Jonás era un profeta y Dios lo había escogido para enseñar a las personas la voluntad de Dios. Un día Dios dio una orden para Jonás a que vaya hasta la ciudad de Nínive. Los moradores de aquel lugar vivían haciendo las cosas equivocadas que desagradaban a Dios, pues si aquellas personas no se arrepintiesen la ciudad seria destruida.

El pueblo de Nínive era enemigo del pueblo de Jonás y por eso él decidió huir y esconderse de la presencia de Dios. Jonás fue a la ciudad de Jope, y allí entró en un navío que estaba yendo para Tarsis. El profeta Jonás dormía en el sótano del navío, cuando, de repente, comenzó una fuerte tempestad y el mar se quedó agitado. Las personas que estaban en el navío resolvieron tirar los equipajes al mar, pues estaba casi hundiendo, por de nada adelantó, y ellos comenzaron a orar para que sus dioses los salvasen.
Jonás estaba en el sótano durmiendo en un sueño profundo. Entonces el capitán del navío despertó a Jonás y dijo:

- ¿Cómo consigues dormir en esta tempestad? Ore también para que dios nos venga a librar también.

Aquellos hombres servían a otros dioses y no conocían al Dios verdadero. Jonás explicó que estaba huyendo de Dios, y sabía que era el culpado de toda aquella situación. ¿Saben lo que hizo? (Espere la participación de ellos). Él pidió que lo tirasen al mar, pues así la tempestad pararía. Ellos no querían hacer aquello, pero no tuvieron otra opción y, así que Jonás fue lanzado en las aguas, la tempestad paró. ¿Y qué será que le ocurrió a él? (Espere la participación). Fue tragado por un pez muy grande. ¡Sí! Dios mandó un pez bien grande que lo trague. Jonás se quedo tres días y tres noches adentro del estomago del pez, reconoció que estaba desobedeciendo a Dios y oro pidiendo perdón.

Dios perdono a Jonás y mandó que al pez vomitase en una playa. Después de eso, Jonás fue para Nínive y plegaba diciendo: - Si ustedes no se arrepiente, en cuarenta días esta ciudad será destruida. 

Los ninivitas resolvieron dejas las cosas equivocadas, se humillaron y pidieron perdón a Dios, que vio sinceridad de aquel pueblo y desistió de destruir aquella ciudad.

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2 comments:

DANIELA EBI IXTAPALUCA dijo...

Esta historia es una de las que mas me gustan y esta bien para que los niños vean y entiendan que si estan haciendo algo equivocado oren a dios y pidan perdon

evelyn ebi ixtapaluca dijo...

la historia de esta semana es muy linda ya que vamos a llevar alos niños a tener mas temor y no escondernos de dios por que el ve todo...