27 febrero 2011

Unidad 4: la liberación de Dios


Vivía en la ciudad de Canaán un joven que se llamaba José. Su padre Jacob, por amarlo tanto, le dio una linda túnica de regalo, lo que dejó a sus hermanos con mucha rabia. Los hermanos de José tenían muchos celos de él, porque José tenía un sueño muy especial y creía que Dios lo realizaría en su vida. Sus hermanos creían que él era muy creído y mentiroso. Ellos no tenían el temor de Dios y no creían que José sería bendecido.

En un cierto día, Jacob mandó a José a que valla al campo adonde sus hermanos estaban cuidando de las ovejas para traer noticias sobre ellos. Los hermanos de José aprovecharon en una caravana de personas importantes que iban pasando por allí en dirección a Egipto… ¿Y saben lo qué hicieron? Ellos vendieron a José. Sí, ellos lo vendieron como un esclavo y dijeron a su padre que José había muerto. ¡Pobre José!

Él fue a vivir muy lejos de su padre, en una tierra desconocida y bien distante, pero no se enojó con sus hermanos, porque él sabía que no estaba solito, y que Dios lo libraría de todo mal, pues Dios de Israel estaba con él. Llegando en Egipto José fue a trabajar en la casa del guarda de Faraón.

José hacia todo correctamente, realizaba sus tares con amor sin reclamar. Por eso era fiel a Dios, su trabajo era bendecido y su patrón gustaba mucho de él. Todo estaba bien, hasta que inventaron una grande mentira y él fue preso por un error que no cometió. Mismo siendo acusado injustamente, José continuo fiel, confiando que Dios lo libertaria de aquella prisión.

El tiempo pasó y el fue llamado para esclarecer un sueño que estaba dejando al faraón sin dormir, el rey de Egipto. Con sabiduría de Dios, él ayudó al faraón a esclarecer el sueño que le molestaba y así fue suelto de la prisión.

A partir de aquel día, el faraón reconoció que José era un siervo de Dios vivo y lo colocó como gobernador de Egipto. Así, José pudo salvar aquel pueblo del hambre, y también a su proprio pueblo, su padre y hermanos.

José pasó por muchas luchas, pero las enfrentó todas sin reclamar ni desanimando de la fe. Él continuó siendo fiel a Dios y creyendo que Dios lo libraría de todo aquel mal. Y en los momentos de dificultades, José se apegaba más todavía en Dios, y por eso venció las luchas, tornándose en el gobernador de Egipto.
Debemos apegarnos a Dios así como hizo José. No podemos rendirnos de orar y nunca desanimar.

20 febrero 2011

El escondite de Dios


Existía un niño muy miedoso que se llamaba Lucas. El niño vivía con miedo y por eso sus amiguitos siempre se reían de él. Lucas tenía miedo de algunos animales, no le gustaba quedarse solito en ningún momento, quedarse enfermo era otra cosa que lo dejaba preocupado. Lucas no le gustaba de ser miedoso y por eso se quedaba muy triste.

Un día, la educadora de la EBI estaba enseñando sobre la confianza en Dios y la importancia de no tener miedo de nada. Al oír aquellas palabras, Lucas preguntó lo qué él debería hacer para no ser más miedoso, pues frecuentaba la EBI, pero todavía tenía miedo de casi todo. Entonces la educadora respondió que Salmo 91 nos enseña a confiar en Dios, pues en él está escrito que Dios nos protege del mal, pues nos ama. Él libra y guarda la vida de aquellos que confían en Él, afatándonos de los peligros.

Así como ningún pajarito permite que ningún animal se aproxime de su nido, cubriendo con sus alas sus hijitos, Dios también cuida de sus hijos y guarda en su escondite solamente los que son fieles a Él.

Amiguitos, Lucas se puso muy feliz con la explicación de la educadora y preguntó lo qué debería hacer para quedarse en el escondite de Dios. Y la educadora respondió que primero él debería abandonar el miedo y confiar en la Palabra de Dios.

A partir de aquel día, Lucas pasó a tener confianza en Dios y se transformó en un niño valiente.

Dios desea que confiemos en Su Palabra. Cuando tenemos miedo, demostramos falta de confianza en Él. No debemos actuar como Lucas que vivía con miedo de todo, pues tenemos a Dios como nuestro escondite, donde ningún mal podrá atingirnos, pues Nuestro Padre Celestial nos ama y nos cuida.

18 febrero 2011

16 febrero 2011

Mas ideas...


¡Enseñando la clase!

Idea hecha por las maestras de la EBI: Tultitlan II

14 febrero 2011

Aprendiendo cosas buenas


El libro de Salmos nos enseña sobre la justicia, la verdad y el camino que nos lleva a Dios. Él también nos enseña a confiar en Dios en los momentos difíciles, a agradecer por las bendiciones conquistadas y a ayudar a los que necesitan. Hablando en ayudar, nos hace acordar sobre Luli, una niña muy fiel a Dios, que siempre andaba en el camino de la verdad.

Luli tenía todo lo que deseaba: una linda habitación con juguetes, bicicletas, muñecas, todo parecía un sueño. Su familia le enseñaba a ser obediente y a practicar la Palabra de Dios. Un día la mamá de Luli resolvió hacer una donación para un orfanato, entonces ella la llamó y le dijo: “Luli querida, tú has crecido y algunos zapatos y ropas ya no te sirven mas. Escoge algunas ropas para donarlas a un orfanato y algunos juguetes también.

Muy curiosa, la niña pregunto a su madre lo que era un orfanato y le explicó: “Luli, orfanato es un local donde viven los niños que no tienen papás. Imagina como ellos se quedaran felices al recibir las donaciones”.

Al oír esto, Luli se puso muy contenta que fue a su habitación y fue separando zapatos, las mejores ropas y las muñecas más bonitas. La niña sabía que su donación iría alegrar a muchos niños y quería participar de aquel momento de alegría. Luli creció aprendiendo la Palabra de Dios, y pasó a ser una niña amable, justa y sabia.

En el día marcado, Luli y su mamá fueron al orfanato con un montón de bolsas. Ella llevó sus donaciones y las que había conseguido con sus amigas. Cada niño recibió las donaciones y ganaron una tarjetita de amistad. La actitud de Luli despertó la admiración en aquellos niños, pues ella hizo más allá do le que le había pedido. Eso solo ocurrió porque Luli aprendió con la Palabra de Dios a tener buenas actitudes.

Debemos siempre desear aprender las cosas buenas, y la Biblia nos enseña a actuar de la manera sabia y amable, sin egoísmo. No podemos negar la ayuda a aquellos que necesitan, al contrario, debemos hacer lo mejor por ellos, pues eso es lo que Dios quiere que nos enseñe.

11 febrero 2011

Receta de Cupcake de chocolate


Ingredientes:

1 Taza Harina
1/2 Cucharadita Bicarbonato de sodio
1/4 Cucharadita Sal
1/2 Taza Mantequilla sin sal, a temperatura ambiente para que se suavize
1 Taza Azúcar
2 de Huevos
1 1/2 Cucharadita Extracto de vainilla
3 Onzas de Chocolate (no dulce) derretido y a temperatura ambiente
 2/3 Tazas de Chips de chocolate semi-amargos

Modo de preparacion:

1.Ponga la rejilla del horno en la parte de abajo y precaliente el horno a 350 F (180 C). Ponga papelitos de cupcakes en un molde de 12 cupcakes.

2.Mezcle el harina, el bicarbonato, y la sal en un recipiente chico. En un recipiente grande, bata la mantequilla con una batidora en velocidad media hasta que la mantequilla se acreme (30-60 segundos). Con la batidora en movimiento, agregue el azucar poco a poco. Con una espatula baje la mezcla de los lados del recipiente. Siga batiendo en velocidad media-alta otros 2-3 minutos.

3.Agregue los huevos a la mezcla uno por uno, batiendo en velocidad media después de cada adición (unos 30 segundos cada vez). Agregue la vainilla y el chocolate derretido y bata hasta que se mezcle bien. En velocidad baja, agregue los ingredientes secos (harina, etc) en tres partes. Mezcle bien y ponga los chips de chocolate, revolviendo con las manos.

4.Divida la mezcla entre los moldes de cupcakes preparados. Cocine los cupcakes unos 20-22 minutos. Deje que se enfrien por 5 minutos y saque los cupcakes para dejarlos enfriar en una rejilla.

5.Decore los cupcakes.

¡A los niños les van a encantar!

09 febrero 2011

Mas ideas...



Cada niño recibió un collar en forma de una guitarra.

Colaboración: EBI de Yucatan

08 febrero 2011

06 febrero 2011

Baile con las maestras...






En nuestra reunión mensal de maestras tuvimos una pequeña presentanción.
Las maestras tuvieron que presentar un baile con los amiguitos de la fe.

¡Fue muy divertido! 

Algunas ideas...




Algunas ideas para el dia del amor y la amiztad.

Colaboracion: Maestras del DF

¡TODAS LAS IDEAS QUEDARON SUPER PADRES!

05 febrero 2011

1 unidad: Conociendo el libro de Salmos

LA Biblia es un libro muy especial... ¿No es cierto? Y hoy ustedes van a aprender sobre más uno de los libros de poesías, el segundo libro poético de la Biblia: el Libro de Salmos.

Salmos es un libro muy conocido y fácil de ser encontrado, pues está en el medio de la Biblia. Muchas personas, hasta aquellas que no tienen el hábito de leer la Biblia, suelen tener en sus casas algún cuadro o algún objeto con el Salmo 23. ¿Ustedes lo conocen? (Espere la participación de ellos). Dice “El SEÑOR es mí pastor y nada me faltará...”.

El libro de Salmos llevó centenas de años para estar listo es mucho, pero mucho tiempo. Dicen también que los Salmos eran usados como músicas en los tiempos de la Biblia, pero hoy muchos son usados en formas de canciones.

Uno de los líderes del Coro de David se llamaba Asafé y Coré pertenecía a una familia de músicos oficiales, y ellos también escribían algunos Salmos. Pero la mayoría de los Salmos fueron escritos por David. Ellos eran conocidos como salmistas y usaban varios instrumentos musicales para alabar a Dios.

David tenía un corazón amable, respetaba a Dios y siempre Lo alababa con mucha alegría. ¿Saben cuál era el mayor placer de David niños? Ir a la Casa de Dios y cantar alabanzas para exaltarlo.

Antes de ser rey, David fue un simple pastor de ovejas de su padre. Él cuidaba de cada una de ellas con mucho amor, por eso Dios lo escogió para ser el rey de Israel. Solamente alguien muy especial podría escribir un libro tan lindo y bendecido... ¿No es cierto niños?

02 febrero 2011