01 marzo 2013

Historia: La palabra que nos protege


Josue fue elegido por Dios para que, junto con sus guerreros, conquistaran la ciudad de Jericó. Dios había prometido aquella ciudad para su pueblo, pero los enemigos vivían en ella. Por eso, Josué decidió enviar a dos espías para observarla y después contar todo lo que habían visto allá. Con mucho cuidado, los espías llegaron a la ciudad, ellos sabían que no debían ser vistos por nadie y se escondieron en la casa de una mujer llamada Rahab. Pero el rey se entero que ellos estaban escondidos en aquella casa y mando el siguiente recado para ella: “mande que salgan de inmediato aquellos hombres de su casa, pues son espías” Rahab les dijo que aquellos hombres habían estado allí pero que ya se habían ido. 

Ella sabía que los dos servían al Dios vivo, y aun perteneciendo al pueblo enemigo, decidió ayudarlos escondiéndolos en la terraza. Cuando los mensajeros del rey se fueron, Rahab llamo a los espías y les dijo: “Sabemos que su Dios es muy poderoso, y que Él dio la ciudad de Jericó para ustedes, y por eso, estamos con mucho miedo. Yo fui bondadosa con ustedes, entonces prometan que ningún mal sucederá ni conmigo ni con mi familia, y que ustedes salvaran a mi papá, mi mamá, mis hermanos, mis hermanas y sus familias”. Rahab estaba muy preocupada con su familia, por eso los espías prometieron que ella estaría protegida si hacia conforme habían acordado. 

Ellos acordaron que en el día en que la ciudad fuera invadida, Rahab llevaría a sus familiares para su casa y amarraría un cordón rojo en la ventana. La casa de Rahab quedaba encima del muro de la ciudad. Después de eso, los espías decidieron salir de ahí; mas para no ser vistos, tuvieron que salir por la ventana, descendiendo por una cuerda que ella les dio. Los hombres volvieron para la ciudad y le contaron a Josué todo lo que vieron y oyeron en Jericó. Dios hablo con Josué todo lo que él tenía que hacer y luego Josué y sus guerreros marcharon rodeando la ciudad 13 veces. Tocaron las trompetas y gritaron bien fuerte, hasta que cayeron los muros que cercaban la ciudad de Jericó y todo fue destruido. Pero nada sucedió con Rahab y su familia, y pasaron a vivir junto con el pueblo de Dios. 

Amiguitos, está escrito en la palabra de Dios “Toda palabra de Dios es limpia; Él es escudo para los que en Él confían” (Proverbios 30.5). Aprendemos con este versículo que Dios es nuestra protección mas debemos buscarlo de todo corazón y entregar en sus manos a nuestra familia. Rahab y la familia de ella fueron protegidas y salvas, porque ella reconoció que hay un Dios vivo y poderoso. Por eso ella hizo de Dios su escudo y ningún mal le sucedió ni a ella ni a su familia. Amén.



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8 comments:

Anónimo dijo...

Me gusto mucho, muy entendible para los niños vamos en esta fe :) EBI XOCHIMILCO

anahi martinez dijo...

Que padre historia me gusto mucho y que bien que podamos mostrar a nuestros niños lo que hizo Rahab.
EBI TIJUANA
EDU.CLAUDIA

anahi martinez dijo...

Me gusto mucho el versículo en forma de Escudo.A Guerrear Educadoras recuerden que somos las Josue de Hoy :) :)EBI TIJUANA:)

Anónimo dijo...

Muy bueno este tema para este Domingo, sobre todo porque habla, que es muy importante poner a nuestra Familia en las manos de Dios y confiar en que Él los protegerá. EBI AGUASCALIENTES

Anónimo dijo...

Muy bueno este tema para este Domingo, sobre todo porque habla, que es muy importante poner a nuestra Familia en las manos de Dios y confiar en que Él los protegerá. EBI AGUASCALIENTES

Anónimo dijo...

Muy bonito el video y muy interesante la Historia de hoy, sera una bendicion. Gracias!
EBI San Mateo Nopala

Anónimo dijo...

Vamos en esa fé: LA VICTORIA ES NUESTRA!!!

EBI AEROPUERTO.

Anónimo dijo...

Los niños quedaron encantados con la historia. EBI 5 DE MAYO