21 junio 2013

Historia: Orar siempre


Era una vez una viuda que tenía un problema. Ella sabía que necesitaba resolver aquella situación cuanto antes. Sin su esposo para ayudarla la mujer sólo tuvo una opción que pedir ayuda al juez de la ciudad. Pero, ella sabía que tendría un gran desafío a enfrentar, pues aquel juez era muy malo. Los moradores de aquella ciudad lo conocían como un hombre deshonesto que despreciaba a las personas y no respetaba a nadie ni al mismo Dios. Porque aquel juez podría juzgar las causas y resolver las peleas entre las personas y la viuda sabía eso.

Aun sabiendo la fama negativa del juez ella fue hasta él confiando que él la ayudaría. Entonces ella le pidió que juzgase su causa contra su adversario, pero él no la atendió. Amiguito, ¿Saben cuál fue su actitud? (Espere la participación de ellos). Ella no desistió y decidió volver al siguiente día. Aquella mujer estaba ejerciendo sus derechos, pues él era el juez y debía juzgar su causa ¿No es verdad? La viuda se dio cuenta que no sería atendida el aquel día, por eso volvió a su casa aun sin recibir la respuesta. ¿Será que ella desistió? ¡No nada de eso! Ella pensó: “Mañana volveré y él tendrá que atenderme.”

Entonces al otro día ella estaba de nuevo pidiéndole al juez que la atendiera, pero una vez más volvió a su casa sin respuesta. Pero ella no desistió y continúo confiando que un día sería atendida. Cuando más era despreciada, más ella perseveraba y confiaba. Tanta insistencia dejó al juez muy fastidiado que él pensó que si no atendía a la viuda ella continuaría incomodándole y para que ella dejará de molestarlo entonces era mejor atenderla. ¡Ah! ¡Qué gran alegría aquella viuda sintió! Cuando el juez juzgo su causa y le dio la victoria.

Amiguitos, Jesús contó está parábola para que todas las personas siguieran el ejemplo de confianza y perseverancia de aquella viuda. CONCLUSIÓN Amiguitos hoy aprendimos que debemos permanecer orando y confiando en Dios aunque aparentemente esté tardado en respondernos. Dios sabe lo que necesitamos y nos va a bendecir, por eso debemos confiar, así como la viuda que fue atendida por el juez a causa de su insistencia. ¿Quién va siempre a confiar en Dios? Diga: “Yo”.


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2 comments:

C Mansur dijo...

Padrissima la Unidad...espero la proxima ...para saber para lo que es el rompe cabezas!!!!! Besos Coordinadoras EBI Mexico!!!

Anónimo dijo...

Muy linda esta manera de explicar la historia,a zumpango le ayudo mucho este video gracias.. Besitos...